Parte 1
Elige idiomas según la demanda real
Una lista corta y completa es más útil que muchas versiones a medias.

Escucha las preguntas que ya responde el equipo. Los idiomas pedidos en sala, usados en reservas o habituales en la zona son los mejores candidatos.
Añade un idioma cada vez. Una carta completa en dos idiomas sirve más que cinco versiones sin descripciones, alérgenos o platos de temporada.
- Anota durante dos semanas qué idiomas solicitan los clientes.
- Revisa mensajes de reservas y conversaciones en redes.
- Prioriza a quienes necesitan entender ingredientes o alérgenos.
- Asegura que alguien pueda revisar cada idioma antes de publicar.
- Asigna un responsable para las futuras actualizaciones.
Parte 2
Crea una carta original fiable
Traduce desde una versión aprobada, no desde varios documentos distintos.

- 01
Cierra la estructura
Confirma categorías, orden y variantes antes de traducir.
- 02
Unifica nombres y descripciones
Usa una versión aprobada y elimina abreviaturas internas.
- 03
Comprueba los datos
Revisa precios, ingredientes, alérgenos y marcas vegetarianas o veganas.
- 04
Marca lo que no cambia
Fija marcas, nombres propios y unidades para todos los revisores.
Parte 3
Traduce lo que ayuda a elegir
El significado y la coherencia importan más que traducir palabra por palabra.

El cliente debe entender qué es el plato, qué contiene, cuánto cuesta y qué variante elegir. Traduce el sentido completo y usa siempre el mismo término.
| Campo | Qué conservar | Qué revisar |
|---|
| Nombre | Identidad del plato | Si necesita una breve explicación |
| Descripción | Ingredientes y preparación | Redacción natural y útil |
| Ingredientes y alérgenos | Todos los datos relevantes | Exactitud y omisiones |
| Tamaños | Opciones y precios | Unidades y términos locales |
| Categorías | La misma estructura | Etiquetas breves y claras |
Parte 4
Revisa cada idioma como cliente
Una traducción correcta puede fallar en el móvil.

- Abre la carta de cliente en un teléfono.
- Comprueba cada categoría y una descripción larga.
- Compara precios y tamaños con el original.
- Revisa ingredientes, alérgenos y marcas dietéticas.
- Busca textos sin traducir o idiomas mezclados.
- Pide a una persona fluida que revise el sentido y los términos locales.
Comprueba la decisión, no solo la frase
Pregunta si el cliente puede elegir con seguridad sin volver al idioma original ni consultar al personal.
Parte 5
Mantén todos los idiomas al día
El proceso cuenta más cuando cambian precios y platos.

Usa la carta original como registro de cambios y marca qué traducciones afecta cada edición.
En ListoQ, prepara los cambios en el borrador y publica después de revisar los idiomas. Mientras tanto, los clientes ven la última versión publicada.
- Agrupa los cambios de temporada en una revisión.
- Oculta un plato agotado en todas las versiones a la vez.
- Revisa de nuevo si cambian ingredientes o alérgenos.
- Mantén el mismo revisor y glosario.
- Tras publicar, abre la carta y cambia por todos los idiomas activos.